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HISTORIAS DE AMOR VERDADERO

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Las historias de amor verdadero, de ese amor real, del que solo llega una vez, aquel amor que se metió hasta los huesos, aquel amor, que venció el tiempo y la distancia, esas historias no pueden ni deben terminar de otra manera, mas que juntos para toda la vida. Al amor se le tiene que hacer justicia, todos deberíamos estar con el amor de nuestras vidas, esa persona que saca lo mejor de ti, esa persona con quien no tienes que fingir ser alguien que no eres,  con quien el tiempo pasa volando y no lo sientes, puedes pasar hora y horas hablando con el o ella, y ni cuenta te diste en que momento el tiempo pasó, sentados, tomados de la mano en algún lugar, el lugar es lo de menos cuando ves sus ojos, cuando te ves en su mirada, no hay nada que se compare con verte en su mirada, los ojos son las ventanas del alma, bueno al menos eso dice la gente, pero todo lo que ves en su mirada es el infinito, ahí te pierdes y no quieres que otra cosa pase, cuando escuchas su voz, que lindo es escuchar tu nombre de su boca, mas lindo aun, es escuchar que ella también  te ama, ahí te pierdes para siempre, por eso es que el lugar no importa, no es el lugar lo que hace especial ese momento, es la persona, la que hace que ese lugar sea especial.

El amor solo llega una vez, tienes que estar atento, porque si no te das cuenta de pronto se habrá ido, me han preguntado en muchas ocasiones, ¿Y cómo es que sabré que es el amor de mi vida?, y mi respuesta es, lo sabrás, es imposible no saberlo, porque es cierto todo lo que se dice, que sientes mariposas en el estomago, que te da taquicardia, que se te nubla la vista, que cuando estas con ella, no hay tiempo, no has distancia, y la mas importante, creo yo, es que ese amor verdadero,  jamás, léelo bien, jamás lo olvidas, pueden pasar años, miles de personas puedes conocer, pero nada ni nadie, te hará que se borre ese amor, llenaras tal vez el hueco que ese amor dejó, pero nada será igual, si no estas con ella, nada podrá llenar en su totalidad, mi abuela Chema decía: te darás cuenta que estas enamorado, porque el amor te vuelve loco. Y cuanta razón tenía, el amor nos mueve a hacer infinidad de locuras, pero hablo de locuras con cordura, de esas que nos hacen ir lejos por ella, que nos hacen valientes cuando nunca lo hemos sido, de esas que no hacen arrojados y decididos, de esas que sacan cosas que no pensábamos que teníamos, que no hacen ser románticos cuando jamás lo hemos sido.

Si querido lector el amor es así y creo que me quedo corto en mi lenguaje para describirlo, seguramente te estarás preguntando, ¿Por qué doy todo este discurso?, sencillo. La semana pasada les conté la historia de Josué y Hadasa, esa historia, su protagonista me la contó hace varios años atrás, y ya no habíamos vuelto a tocar el tema, de hecho ya no nos habíamos visto, hasta que decidí volver a buscarlo, porque quería saber que había pasado con su vida después de eso, lo encontré, nos tomamos un café, bueno en realidad se lo tomó el, porque a mi no me gusta el café, yo mas bien me tomé una malteada con un gran pan de dulce, que sirven en una cafetería muy linda de Monterrey, y mientras platicábamos sentados en una de las mesas del rincón, alejados, del resto de la gente, vi en el rostro de Josué, una felicidad inmensa, que no había visto antes, hemos sido buenos amigos por mucho tiempo, y créanme que no había visto antes esa sonrisa en su rostro, y me dio gusto verlo tan feliz, ya que la ultima vez que habíamos hablado,  estuvimos llorado juntos por su historia con Hadasa, pero ahora lo veía diferente y me sentí feliz por el, después de ponernos al corriente en muchas cosas sobre nuestra amistad, comenzó, con lo que para mi a sido la mejor historia de amor del mundo, ¿estas listo para leerla?... vamos pues.

Nos quedamos de ver un miércoles por la noche después de desocuparnos cada quien de nuestras actividades, como ya les comenté platicamos de infinidad de cosas, y ya por fin llegamos a donde yo quería llegar, estaba impaciente, por escuchar que había pasado y que era lo que a Josué lo tenia tan feliz después de tantos años, recuerdas me dijo, ¿que Hadasa se había casado?, pues no fue así, eso me lo dijo alguien que se entero por alguien mas,  y yo en su momento lo creí, me quede sumido en una gran tristeza, ahora peor que cuando a ella la habían cambiado en la escuela de bíblica, pensé que ahora si la había perdido para siempre, cuando paso lo de su cambio, yo tenia 14 años me dijo, y yo no supe que hacer, no tenia un trabajo, era solo un estudiante de secundaria y me dije que no había manera de detenerla, después de que a ella la cambiaron, sabia que seguía estando Monterrey porque ella graduaba hasta dentro de un años mas, pero ya no la busqué, porque en ese tiempo yo dependía totalmente de mis padres y no supe que hacer, seguí mi vida, termine mis estudios, me gradué, hice muchas cosas, pero nada borraba de mí el amor por Hadasa, obvio que ella graduó del instituto bíblico y se regreso al DF a continuar su ministerio. Algunas veces pensé que solo fue un amor de adolescente, que con el tiempo todo pasaría, ya ves que dicen que el tiempo lo cura todo me decía,… pero no fue así, el tiempo solo me hizo darme cuenta, cuanto la amaba y la necesitaba conmigo, comencé a trabajar y comenzó mi búsqueda siguió contándome, fui al instituto bíblico y pedí  sus datos, casi lo logro, solo que cuando me preguntaron que si era familiar, tuve que decir la verdad, que y me dijeron que lo sentían mucho, pero si no era familiar no me podían dar esa información, pregunté con amigos que tuvimos en común, muy pocos por cierto y nada, nadie sabia nada, parecía que desapareció, como si el destino quisiera jugarnos una broma, así paso un año. Por cuestiones de trabajo, me toco estar en el DF, solo recordaba la colonia donde ella vivía, al desocuparme de mis obligaciones laborales, sin dudarlo tome un taxi, a la delegación Iztapalapa le dije, llegamos al destino, me baje del taxi y comencé a recorrer calle por calle la colonia, de arriba abajo, preguntando a quien me encontré en el camino y nada, nadie la conocía, nadie sabia de ella, hasta en algunas iglesias pregunte y nada, llevaba conmigo la única foto que tenia de ella, ni así supieron decirme, me regrese del DF, triste, pero no detuve mi búsqueda, seguía insistiendo, después  me entere por este amigo que se había casado, según el, eso fue lo que escucho, y detuve mi búsqueda por un tiempo. Con el comienzo de las redes sociales, quise saber si podría encontrarla, y después de un tiempo, la encontré, ahí estaba su foto de perfil, justo como la recordaba, ¡no podía creerlo!, ¡era ella!, sude frio, se me seco la garganta, las lagrimas se contuvieron en mis ojos, no puede ser pensé, es ella, no podía estar equivocado, el corazón se me salió de su lugar y se fue a donde estaba ella, después de tanto sobresalto, me dije, tranquilo, recuerda que ella esta casada y le debes respeto, solo mándale la invitación y salúdala cordialmente, con mucho respeto, si te acepta esta bien y si no pues entiende su situación y solo dile que querías saber solo como estaba y como le había ido en la vida, y así fue, le mande la solicitud y le deje un mensaje siguió contando Josué, que decía lo siguiente, Hola soy Josué, espero me recuerdes, nos conocimos cuando estabas de misión en la iglesia a la que yo acudía, espero que estés bien.. bendiciones, si lo contesta me dije a mi mismo, ya es ganancia, a los días vi la contestación, hola claro que te recuerdo, tengo muy buenos recuerdos de todos ustedes, cuídate, que estés bien, me dio gusto saber de ti y fue todo, para no hacértela tan larga dijo Josué, te diré que por fin pudimos platicar, nos pusimos al tanto de nuestras vidas en todos esos años, y al fin le pregunte por su esposo, a lo que se sorprendió, no me he casado me dijo ella, ¿Queeeeeeee? Ya te imaginaras la expresión, trabajo en la obra de Dios desde que salí del instituto, pero me dijeron que te habías casado, pues te mintieron me dijo, estuve a punto pero pasaron cosas que impidieron eso, no lo podía creer, mi corazón volvió a querer salirse de su lugar, díselo me lo gritaba el corazón, tranquilo me decía la razón, ya la perdiste una vez, no la vuelvas a perder decía mi corazón, pero tal vez ella ya no te quiere, volvía la razón a decirme, el no ya lo tienes, ve por el si, dijo el corazón, y le hice caso, le pedí su teléfono, le dije que tenia algo muy importante que decirle y me lo dio, esa tarde cuando le marque, le abrí mi corazón, le dije todo lo que de niño no le pude decir, le dije cuanto la amo, le dije todo lo que hice para encontrarla, que jamás la había olvidado, que viví cada día de mi vida dedicado a encontrarla, le dije que mi corazón nunca se rindió, que siempre guardó la esperanza de encontrarla de nuevo, de cualquier manera, si la encontraba casada como me habían dicho, no importaba, si ella era feliz así, yo también lo estaría y claro que me alejaría para siempre, porque tendría que respetar su matrimonio, del otro lado de la línea solo se escucho silencio por unos segundos, para mi parecieron horas, cuando quiso hablar la voz se le cortó, y comenzó a decirme, que ella jamás me olvidó, que el amor hacia mi, estaba intacto, que ella me entrego su corazón y que no podía ser de nadie mas, que nuestro amor era como el de Romeo y Julieta, invencible, que me agradecía que la hubiera buscado, que no me hubiera rendido nunca, y es que el amor es así, no se rinde, no se cansa nunca, todo lo espera, todo lo soporta, por fin me puse de acuerdo con ella y fui a verla, no  puedo describir el momento cuando la vi esperando por mi, a la puerta de las llegadas nacionales del aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México, ahí estaba su figura inconfundible, justo como la recordaba, solo que mas hermosa, corrí  a abrazarla, y ese fue el abrazo mas hermoso hasta ese momento de mi vida, el mas esperado, el mas deseado, lloramos juntos, la gente solo nos veía, pero para nosotros no importaba nada mas, estábamos juntos otra vez y ahora si nada ni nadie nos separaría jamás, estuve unos días en la Ciudad de México, conocí a su familia, y ya para regresarme a Monterrey le pedí que se casara conmigo, no había mas que esperar, no había tiempo que perder, claro que me dijo que si, y a la siguiente ves que estuve allá, era para casarnos, hoy tenemos 4 hijas hermosas, Hadasa Elenai de 7 años, Miranda Leilani de 5, Alejandra Regina de 3 y Renata Selomit de 3 meses, un perro que se llama Tino y trabajamos juntos en la obra de Dios y creo que vienen cosas mejores para nosotros.
Claro que el amor verdadero existe, también hay segundas oportunidades, ¿porque no vas y luchas por quien amas?, ¿porque no arriesgas todo?, no te guardes las cosas, no te guardes las palabras, lucha, cree, busca, pelea, dilo, no te detengas, esta historia me hizo comprender, que la paciencia y la perseverancia pero sobre todo la pasión por algo, no te puede detener, si es amor verdadero, nada, nadie te puede detener, ve por el “Si” , el “NO” ya lo tienes, esto aplica en todas las aéreas de nuestra vida.


-Alex Trujillo


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